Cristiano y Messi llegan al gran duelo del sábado tras alcanzar la estratosférica cifra de 41 dianas en Liga.
Abril 16, 2012
Por Antonio Rosales / redaccion@tiempodefutbol.com
Twitter:@arosales8
Análisis
Barcelona, España. Con la mira puesta en otro clásico apocalíptico, Cristiano Ronaldo y Lio Messi, La Pulga y el Niño Armani han simbolizado hasta el tuétano su propia batalla, una autentica furia de titanes. Una carrera marciana para el mundo entero, salvó para Messi y CR7, intransigentes en su cacería muy aparte: El Oscar al mejor solista del Mundo. Ambos lunáticos se miden aparte en su propio espejo y tienen a su regimiento en un horizonte muy alejado del resto de los terrestres. 41 tantos de Cristiano, 41 goles de Messi, son registros extraordinarios; de cabeza, de disparo, de penal, de todos los aromas y con todos los sentidos y ni siquiera eso, les garantiza el título para su causa, un guiño siniestro del futbol, caprichoso es, al fin y al cabo.
A la Cumbre del próximo Sábado, estas dos plantillas mayúsculas llegan arrastradas por el brío de su gran reserva, Lio para el Barsa, CR7 para los Merengues, dos elegidos, dos señalados con una nomenclatura diferente. Cristiano tiene un martillo como el de Thor, Lio cuenta con una varita mágica y entonces el futbol germina de sus chisteras.
Hugo Sánchez ganó cinco Pichichis, CR7 lleva sólo uno, el de la temporada pasada, y Messi se lo llevó en el 2009-2010. Sin embargo Cristiano ostenta el récord de anotación en Liga, 41 goles, registro alcanzado en dos cursos seguidos. En el actual, lo igualó ante el Sporting, y tiene aún cinco partidos por delante para mejorarlo. Su primera oportunidad llegará en el Camp Nou, donde le espera Messi, que suma idéntico número de goles en Liga que el 7 del Madrid. Dos marcianos en un futbol terrestre.
Los 107 goles de este Tridente Blanco (CR7, Pipita y Benzema) ya alcanzó la matricula de la Quinta del Buitre (1989-90), serán historia esta temporada asfixiante para todos, no para el Barcelona. Los azulgrana ya están a nueve goles de igualar los 105 del curso 2008-2009, su mejor cosecha, sin embargo, jamás los de Guardiola tuvieron el campeonato más complicado. Pero para eso tienen a Messi, que entiende al futbol como una forma de vida, que sabe que está liturgia pasa por lo colectivo, un libreto que se desoja en conjunto y que encuentra su máxima expresión en la Voz de Lio. A diferencia del Madrid, que a veces mira este deporte como si fuera un referente en la Copa Davis, que a veces no unifica, este deporte es gremial a pesar de su gran solista portugués.
Únicamente un equipo con la grandeza del Madrid es capaz de sobrevivir al desafió que representa retar al Barcelona en el Camp Nou.
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