Junio, 17 2011
Por José Montes (Corresponsal) / redaccion@tiempodefutbol.com
Twitter:@TiempodeFutbol
De efecto retardado, así lució el Presidente del FC. Barcelona, Sandro Rosell al comparecer ante los Medios de comunicación. Su discurso austero y de contención se transformó en un auténtico llamado para la confrontación inmediata.
A Sandro que nunca le fueron los truenos, se enfrascó en un viaje con el boleto solo de ida, esperanzado en que su voz retumbe en el mundo como la que ejerce el caballero de la garita blaugrana Pep Guardiola.
El Barcelona está dispuesto a romper las relaciones institucionales con el Real Madrid en el caso de que se vuelvan a sobrepasar “los límites de la deportividad” , según ha asegurado hoy el presidente azulgrana, Sandro Rosell.
En una declaración institucional de siete puntos, leída por Rosell, el presidente del Barcelona ha apelado a “la responsabilidad social” del club catalán para no haber dado respuesta antes “a las provocaciones sufridas, hay situaciones que no se pueden repetir en el futuro”, ha indicado Rosell, quien ha calificado de “premeditadas” las acusaciones realizadas por el Real Madrid.
Rosell también considera que las declaraciones del entrenador del Real Madrid, José Mourinho, en las que acusaba al Barça de “haber conseguido los títulos gracias a una especie de complot estatal e internacional”, también han superado “todos los límites de la rivalidad deportiva”.
Al respecto, el presidente del Barça ha recordado que Mourinho incluso llegó a manifestar públicamente que Guardiola tendría que “sentirse avergonzado” por alguna de sus victorias, cuando quien tendría que sentir “vergüenza” por sus declaraciones, dijo, es el portugués.”. ha dicho Rosell.
También ha recordado el dirigente azulgrana que cuando el Barça decidió denunciar a Mourinho ante la UEFA, “sorprendentemente la respuesta del Real Madrid fue una denuncia hacia ocho de nuestros jugadores, a los que acusó de conductas antideportivas e, incluso, racistas, con el objetivo de que no pudieran disputar el partido de vuelta”.
Rosell ha asegurado que hasta hoy no se había decidido a dar su versión de lo ocurrido para “preservar los intereses deportivos” del equipo catalán, así como para cumplir con “la responsabilidad social” que personalmente tiene como representante de 180.000 socios.
Además, Rosell ha recordado que el club tuvo que acudir a los tribunales para defender su honor ante acusaciones de dopaje por parte de la cadena Cope, quien había citado al Real Madrid como “fuente y origen” de la información.

